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Hablemos de Influenza

 

El Dr. Héctor Montoya Fuentes  actualmente tiene dos lugares de trabajo. Es jefe del Laboratorio de Diagnóstico Molecular de Influenza, que es parte de la Red de Laboratorios de Vigilancia e Investigación Epidemiológica en salud, para la prevención y diagnóstico de influenza. El Laboratorio da cobertura y servicio a derechohabientes de 10 estados del Noroccidente de México. Además, el Dr. Montoya se encuentra adscrito como investigador asociado, a la División de Medicina Molecular del Centro de Investigación Biomédica de Occidente (CIBO), en donde se desempeña como investigador biomédico, principalmente realizando investigación en Microbiología Molecular.

 

¿Que hace el Laboratorio de Influenza?

El laboratorio se desempeña en dos actividades: asistencia e investigación. Como asistencia, se realiza la búsqueda y tipificación de influenzavirus y virus Zika. Los protocolos que realizamos ahí se realizan bajo la normativa del InDRE.

Las muestras que nos llegan al área de recepción, provienen del 100% de los casos hospitalizados y el 10% de los casos ambulatorios de pacientes con ETI (enfermedad tipo influenza) e IRAG (infección respiratoria aguda grave), que cumplen los criterios de caso sospechoso de influenza.

Como investigación, realizamos protocolos relacionados a marcadores genéticos de susceptibilidad o resistencia a estos padecimientos e identificación y caracterización de virus en presentaciones atípicas.

Uno de los artículos publicados recientemente, incluye la descripción dos casos de personas que trabajaban en granjas avícolas del Estado de Jalisco, que tuvieron una variante de influenza aviar H7N3, ellos tuvieron una trasmisión de este tipo de virus por el manejo y contacto con las aves infectadas, como sucedió hace 11 años en asia, cuando ocurrió la pandemia de influenza aviar. Se temía por un brote de H5N1, como actualmente hay un brote de influenza aviar, pero en el caso de estos dos pacientes con influenza,  sólo tuvieron conjuntivitis. No presentaron ningún síntoma respiratorio como normalmente se presenta, y nosotros los diagnosticamos molecularmente. Para su caracterización, se enviaron las muestras al INDRE y al CDC.  A esos pacientes se les dio tratamiento por tres semanas para sacarnos del cuadro agudo.

 

¿Cuál es el tratamiento que se le da a un paciente que tiene influenza?

Depende del tipo de influenza  que presente. Cuando es un tipo de influenza estacional se trata con adamantánidos, en este caso sólo hay dos medicamentos que se prescriben en México, uno de ellos es la amantadina y el otro es la rimantadina.  Las personas que desarrollan influenza pandémica, como la que se presentó en 2009,  se les trata  con oseltamivir, que es un inhibidor de la enzima neuraminidasa, porque este tipo de virus es resistente a los amadantánidos. Por eso, muchas personas a las que se les dio tratamiento tradicional para influenza estacional, no respondieron adecuadamente.

 

¿Entonces una persona que presente conjuntivitis severa sin lagaña debe acudir al laboratorio para que le hagan una prueba para ver si tiene una variante de influenza?

No. Lo recomendable es que acuda con el oftalmólogo. El podrá revisarlo e indicarle las pruebas diagnósticas que se requiera para saber si tiene conjuntivitis por un agente infeccioso tradicional, o si es una variante de influenza. En el reporte que nosotros hicimos de estos dos casos de influenza que comenzó con una conjuntivitis atípica fue porque sabíamos que había animales infectados esas granjas con influenza aviar. Así iniciamos la investigación.

 

¿Es recomendable que las personas se vacunen cada año contra la influenza?

Las inmunizaciones para la influenza normalmente tienen una duración de ocho meses, y una de las características de los influenzavirus y otros virus con genoma segmentado, es que recombinan muy fácilmente, sobre todo cuando tienes más de un tipo de virus circulando, de tal manera que cuando se presenta el siguiente año epidemiológico (que comienza en septiembre y termina en abril), la vacuna que se administró probablemente ya no funcione porque hay otro virus recombinante diferente para el cual no tenemos anticuerpos. Además que la eficacia de las vacunas no es del 100%. En el año 2016, la eficiencia calculada de la vacuna fue del 14%, es decir que de cada 100 personas vacunadas, sólo 14  fueron preservadas de la enfermedad por la protección de la vacuna. Algunas de las personas que recibieron vacuna, presentaron influenza con síntomas muy leves, por lo cual si es recomendable vacunarse, al menos para evitar la forma grave de la enfermedad.

 

¿Es cierto que actualmente estamos en un brote de influenza?

Apenas estamos recibiendo muestras que han resultado positivas a Influenza. La mayoría de los casos de Influenza que hemos identificado son positivos a H3N2 e Influenza B, es decir, influenza estacional. Muy pocos casos son del virus H1N1 pdm09, es decir, el virus de la pandemia.

En la actualidad, y desde hace un par de meses atrás, los casos de infección respiratoria aguda en su mayoría han sido cusados por Virus Sincicial Respiratorio, el Rhinovirus (gripe común) y en algunos casos por Coronavirus y Parainfluenzavirus.

Como no hemos visto rebasados los umbrales de alerta epidemiológica de brote, no podemos asegurar esta noticia.

 

¿Por qué hay personas que se quejan de presentar la enfermedad por vacunarse?

No se puede enfermar de influenza por una vacuna, ya que se administra en el músculo y los influenzavirus causan enfermedad respiratoria, además de que no se administran viriones, que son las formas infectantes de los virus. Las personas que dicen que se enfermaron de influenza es por su propia respuesta inmunológica a una vacuna, y aunque presenten algunos síntomas, al momento de hacerles estudios se demuestra que no tienen la enfermedad. A estas personas quienes tienen estas respuestas exacerbadas se les puede recomendar que soliciten un tercio del volumen de la vacuna, así, sus síntomas seria serían más leves pero estarían inmunizados. Las personas que tengan una respuesta más exagerada habla incluso puede solicitar menos dosis de la vacuna o abstenerse de aplicársela.

 

¿Quienes no deben vacunarse?

Las personas que son alérgicas al huevo, que tienen enfermedades autoinmunes, como lupus eritematoso sistémico, síndrome de Sjögren, Síndrome de Guillain-Barré, entre otras.

 

¿Si la vacuna no protege al 100% a una persona de la influenza, ¿qué otras cosas puede hacer para disminuir su riesgo de enfermar de influenza?

Pues adoptar medidas preventivas. Éstas van encaminadas a disminuir la probabilidad de contagio, por ejemplo, una persona enferma debe de aislarse y usar cubrebocas. Al estornudar, debe cubrirse la nariz y boca para evitar la diseminación de aerosol con partículas virales al aire. También se puede utilizar pañuelos con soluciones antivirales que ya los venden comercialmente y que tienen químicos que inactivan a los virus.

Además es importante limpiar las superficies de uso común con un pañuelo con una solución que contengan cloro, al 0.5% (por cada litro de agua, poner 5 ml de cloro). No se requiere usar grandes cantidades de cloro porque además eso contamina al ambiente.

Se recomienda limpiar picaportes, teclados, teléfonos, televisores y lavar la ropa de cama donde durmió un paciente de influenza, porque el virus puede estar viable hasta 3 meses. También es recomendable abrir las ventanas, ventilar las áreas donde hay enfermo, la luz solar es muy importante para eliminar virus y bacterias en el ambiente.

 

¿Hay algún grupo de riesgo para la influenza?

Si, por supuesto. Durante la pandemia, las personas que fallecieron fueron principalmente individuos con problemas de obesidad, fumadores, personas que tenían problemas del corazón, personas con estrés metabólico como los diabéticos y las mujeres embarazadas, porque el embarazo condiciona estrés metabólico y un cierto grado de depresión inmunológica per se.

 

¿Hay una medida adicional que sea útil para disminuir el riesgo de Enfermar de influenza?

Una de las medidas más importantes es lavarse constantemente las manos sobre todo cuando uno tiene un enfermo en casa o acude a lugares públicos.  

Otra recomendación importante es cuidar la hidratación. Una mucosa deshidratada no funciona adecuadamente para protegernos, los movimientos de los cilios que están en las mucosas y que sirven para eliminar a los patógenos, no funcionan en condiciones de deshidratación y en bajas temperaturas.

Por lo que es importante tomar agua, el tomar líquidos no hidrata al organismo como se requiere, es decir, tomar una taza de café o té, no hidrata igual que una taza de agua simple.

A las personas que se les reseca la nariz en esta temporada de frío se pueden poner una pequeña capa de vaselina en las fosas nasales para poder respirar adecuadamente, esto evita la deshidratación de la mucosa nasal, calienta un poco el aire que respiramos y evita respirar por la boca.

En cuanto a alimentos lo recomendable es consumir aquellos que son ricos en zinc y en vitamina C como los cítricos. Los alimentos que son ricos en zinc son generalmente semillas y tubérculos como semillas de ajonjolí, calabaza, germen de trigo, chocolate, garbanzos, papas, zanahorias, casi todos los vegetales que crecen bajo la tierra son ricos en zinc. Las frutas mas ricas en vitamina C son el kiwi, la guayaba, naranja y mandarina.

 

 

Recomendaciones generales

Vacunarse

Dejar de fumar

Hidratarse y alimentarse con frutas y legumbres de temporada

Hacer ejercicio

Cubrirse del frío

Ventilar y asolear las habitaciones.